CÓMO ES EL CONFLICTO DE TRATA PERSONAS DESDE DENTRO

ELLA –nombre ficticio –fue víctima de un conflicto armado de un país latinoamericano y tras salir para salvar su vida, una red de trata la captó tras identificar sus necesidades y su situación de vulnerabilidad. A ELLA le prometieron un trabajo en Europa y la trasladaron desde Latinoamérica; sin embargo, al llegar a dicho país, la introdujeron en una casa de prostitución. Tras un año desde su captación logró escaparse y vino a otro país. En el caso de ELLA hay una “doble victimización porque vino como víctima del conflicto de un país latinoamericano y es víctima de trata, en este caso, con fines de explotación sexual. No ha sido tratada por ninguna de las dos líneas de víctimas; ni como víctima de conflicto armado, ni como víctima de una red de prostitución.” Ante esta situación, tuvo que ser una persona autosuficiente porque, desafortunadamente, el sistema no pudo ayudarla al no ver solución por ninguna de las dos líneas. ELLA simplemente sacó coraje y se empoderó; y salió adelante sola.

Cuando recuerdo la historia de ELLA siento una impotencia muy grande porque como inmigrante también está expuesta a situaciones de racismo y xenofobia. Mi nombre es Sandra Bedoya y soy mediadora intercultural y presidenta de la Asociación Aprolider.

 

La trata de personas es una realidad que afecta a millones de personas en el mundo entero y puede darse tanto en forma de explotación sexual, explotación laboral como con fines de mendicidad, explotación para realizar actividades delictivas, extracción de órganos corporales y matrimonios forzados; en definitiva, puede considerarse como un modelo de esclavitud del siglo XXI. Todo ello supone un acto de violación de los derechos y libertades de los seres humanos, así como de su dignidad; ya que tal como se establece en el artículo 15 de la Constitución Española “todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes”.

 

De los 22 millones estimados de víctimas de trata de seres humanos -es decir, un poco menos de la mitad de los ciudadanos españoles serían víctima de este delito -, únicamente dos millones han denunciado su situación. Sin embargo, identificar a los captores puede llegar a ser un trabajo bastante difícil ya que no existe un perfil establecido y cualquier hombre o mujer puede dedicarse a ello.

Y, aunque para la trata de seres humanos no existe nacionalidad y cualquiera puede ser víctima de ella, “hay que tener claro que aquellas personas que son captadas para la trata de seres humanos sí tienen unas condiciones tanto psicológicas como económicas vulnerables […] por eso muchas víctimas proceden de Nigeria, de Latinoamérica o de Rumanía”.

El objetivo principal de la trata de seres humanos es la explotación en todas sus variantes. Una vez en el país de destino y según el tipo de explotación al que vayan a ser sometidas, las víctimas son trasladadas directamente a lugares donde están completamente vigiladas; lugares “encerrados, donde les van a coger su documentación y, después, las ponen a trabajar, ya sea para fines de explotación sexual o involucrarlas en trabajos donde les van a coger absolutamente todo el dinero que ellas van a obtener por el trabajo”.

Cuando han decidido denunciar y son identificadas, las víctimas se encuentran con un trauma bastante fuerte debido a la situación de vulnerabilidad psicológica a la que han sido sometida. El miedo a ser perseguido hace que muchas de ellas no siempre colaboren con las autoridades, “si hablamos de que solo hay 2 millones de personas reconocidas como víctimas es porque el resto no quiso denunciar porque su vida corría peligro. Pero no solo su vida, sino también la de sus familiares porque los captores identifican a todo su núcleo familiar.” Así pues, se podría considerar necesarios ciertos protocolos especiales o la ayuda de instituciones para la reinserción de estas personas en la sociedad.

A la hora de dar con una red de trata de seres humanos, la víctima lleva un gran peso emocional y psicológico ya que, según Bedoya, la denuncia es el primer procedimiento y sin ella es muy difícil dar con estas organizaciones, a menos que las instituciones identifiquen directamente a las organizaciones al darse cuenta del gran volumen de personas a las que han trasladado a un país.

El Ministerio del Interior estableció en 2015 unas iniciativas de prevención y lucha contra la trata de seres humanos, en el cual se proponía la “reforma del código penal, estatuto de víctimas y otras reformas legales”. Durante el año 2015, se encontraban en una situación de riesgo por explotación sexual alrededor de 13.879 personas, procedentes principalmente de España y Rumanía. “Los clubes de alterne, con más del 74% de las inspecciones, son los lugares con mayor número de personas en situación de riesgo detectadas”.

Esta es la diferencia entre "Trata de personas" y "Tráfico de personas"

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Es fácil que las personas puedan llegar a tener ciertos prejuicios a la hora de tratar este tema, ya que lo que primero en lo que se suele pensar es en prostitución o clubes nocturnos; sin embargo, según declaró también José Ángel González (jefe de Brigada Central de Trata de Seres Humanos) en el diario El Mundo, “cualquier persona que nos encontremos por la calle puede ser víctima”.

En cuanto a la trata de seres humanos con fines de explotación laboral, Bedoya aclara que a la hora de contratar a alguien está claramente estipulado en la ley por lo que “no necesariamente estás en un delito de trata de seres humanos, pero aquí el que hace una explotación con fines laborales en condiciones inhumanas va a ser consciente de que lo está haciendo”.

La presidenta de Aprolider considera desde su punto de vista personal y su experiencia profesional que una mayor implicación de los consulados en el tema de las migraciones podría ser un punto a favor en contra de la trata ya que “ellos cumplen una función consular diplomática y notarial, pero deberían involucrarse más en la parte de derechos humanos y esto me parece a mí que sería muy importante que en cada país que exista un consulado, debería haber una oficina especializada en información de cómo se puede viajar al país de donde es ese consulado”. Es por ello por lo que considera la falta de información como una de las causas por las que las personas caen en el problema de la trata.

Afortunadamente ella salvó su vida. Afortunadamente no la persiguieron. Ahora Ella lleva una vida estable y no fue necesario cambiar de identidad, pero ella nunca denunció por miedo a ser identificada.